El respeto por el Medio Ambiente se inserta en todas las actividades de Mineração Curimbaba. Desde la fase de licenciamiento de los yacimientos minerales, pasando por las etapas de la producción industrial, son respetadas las normas legales, a través de un rígido control de los aspectos relativos a la preservación de potenciales impactos ambientales.
La extracción mineral es realizada de manera que sean minimizados los impactos adversos al medio y se permita una rápida rehabilitación de las áreas agotadas, que ocurre simultáneamente al agotamiento de los frentes de labra.
Además de atender a las exigencias legales, la Empresa desarrolla una serie de acciones individuales o en asociación con segmentos organizados de la sociedad civil y órganos públicos, en actividades/proyectos orientados hacia la preservación y mejora del medio ambiente.
Para rehabilitar las áreas degradadas, la empresa posee un Vivero, que produce cerca de 100 mil tallos/año de 120 especies nativas diferentes y únicamente en áreas de minería propias, planta de 13 a 15 mil tallos/año de árboles nativos.
Mineração Curimbaba también se preocupa con las técnicas utilizadas para controlar la erosión del suelo y la plantación de árboles frutales con el fin de garantizar la restauración de los procesos de sucesión natural.
Anualmente son abiertas de cinco a ocho hectáreas, pero ya han sido rehabilitadas de 20 a 30 hectáreas desde 2002, incluyendo áreas antiguas, cuya rehabilitación en el pasado había sido deficiente. Hoy, cada apertura de frente de labra es precedida por la implantación de un sistema de drenaje y sus rehabilitaciones son realizadas en tres años, pudiendo comenzar inclusive antes terminarse la extracción.
De cara hacia la comunidad, la empresa posee desde 2002 el Programa de Educación Ambiental, que ya atendió a casi 2 mil niños de la enseñaza primaria de escuelas públicas de la región y al año son donados 50 mil tallos de semillero para agricultores, pequeños ganaderos y municipios de Poços de Caldas, Caldas, Andradas, Senador Amaral, Bom Repouso, Manhuaçu y Simonésia. También existen otras medidas ambientales compensatorias como, por ejemplo, la Creación de la Reserva Particular del Patrimonio Natural – RPPN, la Fazenda das Pedras Leste, con 260 hectáreas, situada en el Parque Municipal de la Sierra de São Domingos y el proyecto de manejo de la cuenca hidrográfica de la represa Saturnino de Brito, un de los manantiales de abastecimiento de la ciudad.
Preocupados con el área industrial, fue desarrollado e implantado dentro de la empresa el sistema de control de emisiones a la atmósfera, compuesto de ciclones que retienen las partículas más gruesas y de lavadores de gases para la retención de las más finas. Además para contener la dispersión de partículas, la usina ganó a su alrededor un cinturón verde – tramo de unos 2 km de eucaliptos.
El más reciente programa desarrollado por la empresa fue el de Colecta Selectiva, con el recogimiento, venta y destinación final de todos los residuos del proceso industrial, tales como chatarra, aceite lubrificante, papel y plástico.
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